
- Hmmm… Diiisss… cuuul… peee…
- ¿Decías?
- Ahhh… ehhh… nada…
[Ese hombre debe ser más viejo que Jesucristo…]
…
La aparatosa entrada de un edificio en donde habita la gente de plástico, parece sacada de un cuento de terror para niños. Las páginas del libro tienen demasiados colores y hacen que la gente de pronto se sienta aturdida.
[Quizá a eso se deba tanto maquillaje…]
Te sientas y notas que te encuentras rodeado por paredes grises, ordenadores que no sabías que todavía existían, tazas de café y papel rotafolio horriblemente garabateado con plumón negro.
…
Hoy intenté mirarte a través de una ventana desde el sexto piso de la casa de las muñecas...
…
Todo se trata de un mal chiste en donde un inepto que juega a ser dios ha puesto una cámara en la habitación y desde su oficina, sentado en su silla de 5,000 pesos, se dedica a observar el comportamiento de la gente cuando se encuentra rodeada por humanoides minuciosamente editados en photoshop.
Los pasillos huelen a botox.
Las horas saben a frustración mientras sólo se puede fumar pegado a una ventana y el único recurso para encender un cigarrillo es sosteniéndolo contra un foco durante varios minutos, poniendo cara de imbécil, hasta que a éste se le ocurra soltar la primer chispa.
…
La vista desde un sexto piso suele ser cautivadora, sin embargo la vista desde el sexto piso de la casa de las muñecas, es realmente impresionante.




